Los hisopados realizados a las turistas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni, asesinadas en julio de 2011 en la provincia de Salta, fueron trasladados desde Buenos Aires para la realización de nuevos estudios genéticos. Las muestras habían sido tomadas originalmente durante las primeras pericias forenses del caso. Este traslado forma parte de las diligencias ordenadas por la justicia salteña para avanzar en la investigación del doble homicidio que conmovió al país hace más de una década.
El caso de las jóvenes francesas se convirtió en uno de los crímenes más mediáticos de la década pasada. Cassandre Bouvier, de 29 años, y Houria Moumni, de 32, habían llegado a Argentina como turistas y se encontraban de paso por Salta cuando fueron brutalmente asesinadas. Los cuerpos fueron encontrados en una zona rural de la provincia norteña. La investigación inicial se vio empañada por irregularidades y falta de avances concretos en la identificación de los responsables.
Los nuevos análisis genéticos que se realizarán con las muestras trasladadas desde Buenos Aires podrían aportar elementos cruciales para el esclarecimiento del caso. La tecnología forense ha avanzado significativamente desde 2011, lo que permite obtener información más precisa de las muestras biológicas. Los investigadores esperan que estos estudios complementarios puedan arrojar luz sobre aspectos que no fueron clarificados en su momento. La decisión de realizar nuevos peritajes responde a la necesidad de agotar todas las líneas investigativas disponibles.
La justicia salteña mantiene abierta la investigación del doble homicidio pese al tiempo transcurrido. Las familias de las víctimas han insistido durante todos estos años en la búsqueda de justicia y el esclarecimiento de los hechos. El caso generó repercusiones diplomáticas entre Argentina y Francia debido a la falta de avances en la investigación. Las autoridades francesas han mantenido contacto permanente con sus pares argentinas para seguir de cerca el desarrollo del proceso judicial.
El traslado de las muestras biológicas representa un nuevo impulso en una causa que parecía estancada. Los peritos especializados en genética forense trabajarán con tecnología de última generación para extraer la mayor cantidad de información posible de los hisopados. Los resultados de estos nuevos análisis serán fundamentales para determinar si existen elementos que permitan identificar a los autores del crimen. La expectativa es que estos estudios complementarios puedan brindar las respuestas que las familias y la justicia han buscado durante más de una década.

