El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, continúa con la implementación de medidas de reducción del aparato estatal que comenzaron al inicio de la gestión. Según fuentes oficiales, el funcionario mantiene en marcha el plan de reestructuración que busca disminuir significativamente la planta de empleados públicos. Esta política forma parte de la estrategia general del Gobierno para reducir el gasto público y equilibrar las cuentas fiscales.
Los nuevos despidos se extenderían a través de todos los ministerios sin excepción, siguiendo los lineamientos establecidos desde el inicio de la administración actual. La medida responde a los objetivos de eficiencia y modernización del Estado que impulsa el Ejecutivo nacional. Las áreas que podrían verse más afectadas son aquellas consideradas como redundantes o con superposición de funciones. El cronograma de implementación aún no ha sido oficializado públicamente.
La continuidad de estos recortes genera preocupación en los gremios estatales que ya han manifestado su rechazo a las políticas de reducción de personal. Los sindicatos anticipan medidas de protesta y resistencia ante lo que consideran un desmantelamiento del Estado. La tensión social se incrementa mientras el Gobierno sostiene que estas medidas son necesarias para sanear las finanzas públicas. Los trabajadores afectados recibirían indemnizaciones según la normativa laboral vigente.
El plan de Sturzenegger se enmarca en la denominada motosierra fiscal que caracteriza la gestión actual y que ya produjo miles de cesantías desde diciembre pasado. Las autoridades justifican estas decisiones argumentando que el Estado argentino presenta un exceso de burocracia que afecta la eficiencia gubernamental. La oposición critica duramente estas políticas y las considera un ataque a los derechos laborales. El impacto económico y social de estos despidos masivos genera debates en distintos sectores de la sociedad.
La implementación de los nuevos recortes dependerá de la evaluación que realice cada ministerio sobre sus estructuras internas y necesidades operativas. El Gobierno busca mantener únicamente el personal considerado esencial para el funcionamiento de cada área. Esta estrategia forma parte del objetivo más amplio de transformar el rol del Estado en la economía y reducir su participación en diversos sectores. Los resultados de estas medidas serán monitoreados para evaluar su efectividad en el cumplimiento de las metas fiscales establecidas.

